viernes, septiembre 16, 2011

Un día en el que fuimos absolutamente felices

La felicidad existe en dosis medidas. Eso creo que ya todo el mundo lo sabe a estas alturas del siglo XXI. Ciertos momentos de felicidad quedan grabados imperecederamente en nuestras mentes. Uno de estos, en mi caso, ocurrió hace once años, en septiembre del 2000. Ese día se casaba un amigo (el día más feliz de su vida quizá). Pero no fue tal matrimonio mi motivo feliz. Ese día, después de todas las ocurrencias que removieron políticamente al país a finales del siglo XX, el presidente Fujimori anunciaba la convocatoria a nuevas elecciones sin su participación.

Los últimos años del siglo pasado el país se había hundido en una corrupción sin precedentes y muchos de los ciudadanos que no vivimos una época universitaria rebelde tuvimos la oportunidad de participar de algún modo, siquiera simbólicamente, en el lado que se oponía a los desmadres de la mafia enquistada en el poder. Fue una época donde estaba suscrito a una lista activa de opositores al régimen. Fue una época donde bombardeaba brutalmente -ahora reconozco que esta forma es por lo menos estúpida- con mensajes electrónicos y faxes a mis allegados fijando posiciones opositoras. Fue una época donde influí a algunas personas de mi entorno: compraron El expediente Fujimori (de Sally Bowen) que yo ya estaba leyendo. Fue una época en la que me negué a ir a votar a una caricatura de elecciones. Fue una época en la que compré unas latitas de atún y alguna bolsita de algo más para llevarla a una de las carpas (frente al cine Roma) habilitadas para los participantes de provincias de la Marcha de los Cuatro Suyos. Fue una época en la que estuve en la Historia, en el Paseo de la República en la Marcha de los Cuatro Suyos.

Regresando a septiembre del 2000, el matrimonio de mi amigo fue el sábado 16. Estábamos en plena fiesta cuando de pronto alguien entró al local y dijo "Fujimori está hablando". En ese momento muchos salimos al estacionamiento y prendimos las radios de los carros. Allí escuchamos la convocatoria a prontas elecciones. La gente estalló en júbilo. Si mal no recuerdo en ese momento fui a una tienda cercana y desde un teléfono público llamé al celular de mi madre y le dije "¡Lo logramos!" (bueno, era refiriéndome a la posición de los demócratas que repudiamos al régimen cleptocrático). Regresamos a la fiesta y todo se notaba más luminoso, más alegre, más feliz.

Después de compartir un tiempo en la reunión con mis compañeros de trabajo decidimos con mi novia de aquella época retirarnos para echar un vistazo al ambiente en la ciudad. Entonces, desde La Molina, partimos rumbo al centro de Miraflores. El Parque Kennedy se había convertido en multitudinaria reunión de jóvenes felices. Pasamos con el carro y nos hacían "Ole" con unas banderas. Era un bullicio bello. Parecía que era nuestra Caída del Muro (de Berlin). Estábamos viviendo un momento de historia pura donde la democracia había vencido al autoritarismo de una manera impecable.

Luego, nos fuimos por la avenida Arequipa rumbo al Centro. Toda la gente en las esquinas nos saludaba con rostros de felicidad con los brazos en alto. Parecía el ambiente que se daba cuando la selección peruana clasificaba a algún Mundial. Nos dirigimos a la Plaza de Armas y con terno y con vestido de noche bajamos al medio de la plaza: habían jóvenes bailando y cantando al son de grupos que tocaban música andina.

Ya despúes de haber visto en vivo el sentimiento colectivo de goce de la gente nos fuimos pensando que le habíamos sacado el concho a un día que quedaría señalado para la posteridad. Día 16 de septiembre del 2000: un día donde fuimos absolutamente felices.

viernes, septiembre 09, 2011

Mis dibujos animados (I)

Sin lugar a dudas viví los dibujos animados más inolvidables de todos los tiempos: desde Felix el Gato hasta los adultos La Familia Simpson y Southpark.

Cuando estaba en kindergarten y regresaba a casa a almorzar me tocaba ver por televisión a Felix el Gato en blanco y negro. Lo emocionante de esa serie era ver los inventos de Poindexter en su laboratorio y los usos de la bolsa mágica de Felix. Este siempre vivía perseguido por el siniestro Profesor y su asistente Rock Bottom.



Otro de los dibujos de los que me acuerdo de siempre son Los Picapiedras, que en algún momento eran emitidos los sábados en la noche. Prácticamente toda mi niñez estuvieron acompañadas por el tono realista de Los Picapiedra y los Marmol. El mal humor de Pedro y la lealtad de Pablo son sentimientos distintivos de estos personajes.



Don Gato y su pandilla es otro de los clásicos que uno no se podía perder, con los coprotagonistas Demóstenes, Espanto, Panza, Cucho y Benito y el oficial Matute. Don Gato y su pandilla vivían en un callejón en Manhattan del cual Matute quería echar.



Otro grupo de dibujos animados provenian de Warner Brothers: dentro de estos estaban Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky, Silvestre & Piolín y la Abuelita y mi archifavorito El Coyote y el Correcaminos.

De Bugs Bunny me quedó la imagen de permanente despreocupación. Llegué a usar eventualmente su frase "¿Qué hay de nuevo viejo?". Del Pato Lucas rescato su intenso fanfarroneo y adulación-a-conveniencia-de-las-situaciones. Porky no me significó mayores observaciones pero me quedó para siempre su cancioncilla "Porky, Porky nuestro rey" que era usada en uno de los cortos donde era el protagonista ("Porky y sus amigos"). En el trío de Silvestre por supuesto que éste era mi personaje favorito: su obsesión enfermiza por comerse a Piolín lo lleva a enfrentarse a muchísimas situaciones terribles. Por ejemplo recuerdo la vez en la que se le pegó la mano a una hornilla de la cocina y tuvo que buscar desesperadamente una espátula con la otra mano para despegarla. Otra graciosísima sucedió cuando Piolín (inspirado en Jekill & Mr.Hide, luego de una pócima) se volvió gigante y en una de las aperturas de puertas Silvestre lo ve cara a cara: éste se desmorona a pedazos por el miedo. En cuanto a El coyote y el correcaminos, dado que es mi favorito de favoritos, le dedicaré texto en los siguientes párrafos.

Revisando mi simpatía por El Coyote me autoanalizo encontrando que admiro sobremanera la obstinación con la que este personaje transita para alcanzar sus fines (atrapar a El Correcaminos). Capítulo tras capítulo observamos a El coyote luchar denodadamente buscando todas las formas posibles para atrapar a su enemigo. Aparte de los personajes, la serie tiene la característica única de incorporar la marca ficticia Acme y ciertas narraciones en off. Todo un tratado completo sobre esta serie lo podemos encontrar en Wikipedia, de donde extraigo estos detalles deliciosos:

Los cortos de la serie tienen un planteamiento muy sencillo: el Correcaminos, un pájaro velocísimo (basado en un animal real, el ave Geococcyx californianus, en inglés “greater roadrunner”) es perseguido por las carreteras del desierto del sudoeste de Estados Unidos por el hambriento Willy E Coyote (Conocido simplemente como "El Coyote"). A pesar de sus numerosas e ingeniosas tentativas, el Coyote no consigue nunca capturar o matar al Correcaminos. Muy al contrario, todas sus elaboradas tácticas terminan por perjudicarle a él, convertido en la víctima de la exageradísima (e inocua) violencia de la serie.

Curiosamente, es el Coyote el personaje que despierta las simpatías de la audiencia, a pesar de ser siempre el agresor, a causa de sus continuamente inútiles esfuerzos por capturar al Correcaminos. Éste carece prácticamente de personalidad, siendo más bien el objeto inalcanzable del deseo del Coyote que un personaje propiamente dicho.

Típicamente al inicio de cada corto, durante una secuencia de persecución, la escena es detenida para mostrar al público el aparente nombre científico o nomenclatura binomial del Correcaminos y del Coyote, usualmente dando énfasis en la velocidad del primero y en lo hambriento del segundo. Estos nombres cambian de capítulo a capítulo; tenemos por ejemplo: Accelerati Incredibilus (para el Correcaminos) y Carnivorous Vulgaris (para El Coyote).

El Coyote frecuentemente obtiene dispositivos lúdicos y complejos de una compañía de envíos por correo, la corporación ficticia Acme, con los cuales espera que le ayuden a capturar al Correcaminos. Los dispositivos indefectiblemente se vuelven contra él de una manera improbable y espectacular, siendo resultado de errores de operación o mercancía defectuosa. El Coyote por lo general termina quemado, aplastado, o en el fondo de un cañón.

Como en otros dibujos animados, el Correcaminos y el Coyote siguen las leyes físicas de los dibujos animados. Por ejemplo, el Correcaminos tenía la habilidad de entrar en una cueva pintada, mientras que el coyote no podía (a menos que hubiera una apertura a través de la cual pudiera caer). Algunas veces al coyote se le permitía permanecer suspendido en el aire hasta que se da cuenta que va a caer en picado hacia un abismo. El Coyote podía adelantar a las rocas, cayendo antes que ellas lo hicieran, y que terminaban cayéndole encima.



BONUS: Otra pareja creada por Warner Brothers fue el Lobo (Ralph) y el Perro pastor (Sam). El Lobo tiene casi el mismo trazo que el Coyote excepto que el Lobo tiene la nariz roja (mientras el Coyote, negra). Esta pareja protagonizó -para el que escribe- una de las escenas más absurdas ó ilógicas -y por tanto fabulosas- de la historia de los dibujos animados: sucesivamente el Lobo y su presa se van quitando sus disfraces (quedando en un momento la oveja como perro y el lobo como oveja). Esto hay que verlo:

domingo, agosto 28, 2011

Una cosa lleva a la otra

Este post es un ejercicio libre de domingo. Está inspirado en la frase que usa (o usó) Nescafé: "Una cosa lleva a la otra". Es como cuando en un grupo se comienza conversando del meteorito que cayó en Cusco y se termina hablando de que en los baños ya no se usa bidet.

Arranquemos con el diario del domingo. Antes cuando a eso de las 11:30 me acercaba a comprar el periódico podía darme con la sorpresa de que ya se había acabado El Comercio. Sin embargo, últimamente veo que a esa hora quedan aún varios ejemplares. Tal parece que el avance de Internet está haciendo sufrir a los periódicos de papel. Tal vez para contrarrestar la caída del tiraje impreso diarios como El Comercio están apostando por noticias o notas más ligeritas en la web y es así que ahora están a la expectativa de las calaterías de las modelos más famosas del mundo.

Hablando de modelos, el otro día un amigo publicó en una red social un video que mostraba las tonterías que suelen responder las candidatas de los concursos de belleza. Parece una competencia para ver quién responde más absurdamente.

Los concursos de belleza en el Perú, muy aparte del tópico intelectual, aún siguen siendo grotescas y falsas competencias. Todo comienza cuando aparece en el concurso una rubia ojiverde representando a Puno o una samborjina representando a Amazonas. ¿Por qué no poner una serrana ayacuchana representando a Ayacucho o una coqueta loretana participando por Loreto? ¿Hasta cuándo se seguirá haciendo el ridículo en el "País de todas las sangres"?

La encantadora Magaly Solier, una ayacuchana que dice las cosas sin rodeos, el otro día en una red social manifestaba su molestia porque La República publicó unas críticas negativas a la película Amador que ella protagonizó. Creo que debería tener en cuenta que no a todo el mundo le va a gustar las películas en las que actúa.

El problema de muchas de las películas peruanas es que se sumergen en un mundo excesivamente reflexivo y usualmente en los terrenos de la miseria. Me parece que debería abordarse más el devenir de la clase media (que teóricamente crece en importancia debido al crecimiento económico). Más arriba en la escala económico-social, Josué Méndez con "Dioses" (emitida recientemente por el canal estatal) hizo un buen ejercicio -y audaz-. Fue audaz porque hizo una ficción de un pre-incesto en la clase alta limeña (algo que por cierto creo extremadamente infrecuente a pesar de los que se quieren ganar aplausos en los sectores populares suelen decir "en todos los sectores eso pasa").

Esto del incesto me hizo comentar con una amiga el segundo caso en Austria de un anciano que durante años abusó sexualmente de sus hijas. Le pregunto a mi amiga por qué esto siempre pasa en los padres (hombres) con sus hijas (mujeres) y no en las madres con sus hijos (hombres). Me da una respuesta inmediata: "Es que nosotros los hemos llevado en el vientre por nueve meses". Interesante. Aunque muchos dicen que las mamás tratan con guantes de seda a sus hijos varones.

En el programa Química Pura trataron el tema "mamitis" respecto de los hijos hombres casados. Se mencionó que muchas veces hay hombres que están sorteando reclamos de dos lados: de la esposa y de la madre. Por ejemplo, hay casos en los que el pelotudo le dice a la mujer que se vaya al asiento de atrás del carro para que la mamá suba adelante. Quizá ahí aproveche en decirle a su hijo que la lleve a ver "Asu mare", unipersonal de Carlos Alcántara.

Alcántara ha narrado varias veces que extrajo muchas de sus experiencias de vida en su Unidad Vecinal de Mirones. Es fácil imaginarse que con los edificios de departamentos, chalets, jardines y campos deportivos todo estaba listo para que la palomillada fuera natural a los niños y jóvenes de la unidad vecinal.

Otros niños y jóvenes tuvieron la suerte de crecer en uno de los lugares de mejor calidad de vida de todo Lima, situado muy céntricamente en un distrito tradicional. Hablo de la Residencial San Felipe. Cuando transito por allí viene a mi mente una ciudad rodeada e incrustada por doquier de amplias áreas verdes, como es Berlín. En San Felipe también deben haber pasado jornadas inovidables los muchachos que vivieron en sus lares y aún los que no residimos alguna vez allí pero recordamos las épocas de El Palmero y del restaurante-peña El sabor criollo.

Respecto a La Residencial, justamente hace una semana salió un reportaje en Somos al ilustrador-pop Cherman que aún vive por ahí. Sus trazos, que retratan peruanidad, son interesantes, atractivos y ya muy conocidos.

lunes, agosto 15, 2011

La comida peruana debe ser macha

Si cupiera el término, debería pensarse en la comida peruana como una gastronomía macha y no amanerada (en el sentido de auténtica e inconfundible y no imitadora). Porque lo clásico debe subsistir al margen de que se vayan ensayando composiciones nuevas o experimentales. Por cierto cuando no se ensayan variaciones lo clásico también puede morir porque la inamovilidad aburre de manera terminal.


En cuanto a lo amanerado he encontrado muchas veces en restaurantes de cierto nivel mucho ruido y pocas nueces. Es decir, muchas veces he salido decepcionado de encontrar por parte del establecimiento más atención a los detalles del adorno del plato que al plato en sí (sazón, sabor, esencia). Este es un reto que enfrentan con muchas dificultades muchísimos restaurantes en el país. En este aspecto hay muchos huariques o restaurantes asentados (El Bolivariano, Kio, Don Rosalino, Don Juan, Mesa de Piedra) que no tienen pierde. Mientras, hay que seleccionar con mucho cuidado el restaurante nuevo que aparece en un cupón o en la recomendación de un programa gastronómico de televisión.

Por otra parte, y relacionado con lo anterior, hay muchos restaurantes que tanto por el boom como por la competencia se lanzan a preparar dizque platos peruanos pero con profundos cambios haciendo que la gran mayoría de veces se pierdan en inventos absurdos (¿hamburguesa acevichada?). Para invitar a gente a la que se quiere dar a conocer la gastronomía peruana hay que tener cuidado en este punto. Si ha de invitársele a un extranjero un ceviche no se cometa la estupidez de llevarlo la primera vez a un sitio donde al ceviche se le ponga mango o leche o salsa de ocopa. Primero lo original. Después pueden venir las variaciones y las locuras.

Respecto a estos tópicos, hace un par de años encontré un brillante texto escrito en un blog que ya no existe (y que tuve la buena decisión de guardar). Va a continuación:

miércoles, agosto 02, 2006

Manifiesto en contra del amariconamiento de la comida criolla

Por Vinagreto Biliar

Que quede bien claro lo siguiente: el presente no es un texto homofóbico. Es tan sólo la airada respuesta de una persona que ya está cansada de los atropellos sistemáticos que viene sufriendo la comida criolla.

Que de un tiempo a esta parte, neologismos o pleonasmos del tipo "comida novoandina" estén en boca de todo el mundo, vaya y pase, pues; después de todo, moda siempre habrá desde la ropa hasta la comida.

Que Gastón Acurio se haya convertido en el rey Midas de la comida en nuestro medio es también un hecho indiscutible y, hasta cierto punto, plausible.

Que la oferta de restaurantes en Lima y otras ciudades del país se ha incrementado en los útlimos años es también una verdad irrefutable y digna de ser saludada.

Pero que esta afrancesada costumbre de servir la comida en platos cuadrados, decorados con cuanta porqueria se encuentre en la cocina y en porciones rídiculas alcance a un plato como el Ají de Gallina ya es asunto que debería ser de preocupación nacional. Es inadmisible, repito, inadmisible, que nos quedemos de brazos cruzados ante tamaña aberración.

Me rehuso de manera tajante y explícita a dejar que el Lomo Saltado termine convertido en un objeto ornamental. No me jodan, pues, de verdad, no me jodan. Qué buena vaina es eso de que hasta en muchos otrora huariques inmundos, solo porque el cachetón resinoso puso sus pies y sus cámaras, ahora te espolvoreen perejil al borde del plato. Basta de hipocrecías, basta de engaños. El pueblo no quiere más atropellos.

No es posible que hasta en los cuchitriles más criollotes e infectos te vengan ahora con la cojudez de servirte el Arroz con Pollo en un círculo del diámetro de un anillo, con una inmunda y miserable pierna (que a veces ni de pollo es, sino de algun animal rosquete como el cordero) montada encima con un arreglo floral.

Puta madre, por qué diablos tienen que servirte la Causa en forma de rombo con alverjitas, paltas y mayonesa en forma de dibujitos alrededor. Porque una cosa es que el Acurio se mande con una mezcla abyecta que incluye pepián de maíz morado y jugo de tumbo (carajo, no hay plato que se escape de su caldo de pescado ni de su maldito jugo de tumbo, aguaymanto, cocona o alguna de esas frutas cojudas, como diría Sofocleto), pero que de ahí vayas a la cafetería de tu centro de estudios o trabajo y te traigan a la mesa el locro del menú en bolitas formando una perfecta diagonal eso sí que es una pendejada de las más indignas.

¿Hasta dónde quieren llegar con todo esto? ¿Es esta una maniobra inmunda de esa mafia de los clubes gourmet? ¿Acaso estamos condenados a comer un plato de Carapulcra de una sola cucharada? Esperemos que la situación cambie drásticamente y pronto. De lo contrario, me veré obligado a tomar medidas serias. Parafraseando al ilustre Dennis Falvy, "Puta, ustedes no saben cómo soy yo, carajo (...) Comiencen a cagarse de miedo."

posted by Yonibigud @ 12:52 AM


Vean también los comentarios originales que se publicaron en el post.

Entrada original: http://micuchitrilvirtual.blogspot.com/2006/08/manifiesto-en-contra-del.html

viernes, agosto 05, 2011

Cómo llegar de Pat Metheny a Chacalón

La propaganda del comercial de Nescafé decía "una cosa lleva a la otra". En el arte me parece que eso es muy certero. Por aproximaciones uno va llegando a sitios que originalmente no se imaginaba llegar (por desconocimiento, por prejuicios, por diversas circunstancias).

En el caso de la música esto es particularmente cierto. Es muy difícil que un individuo "escoja" libre de influencias lo que será su alimento musical. Sea porque en casa "se escuchaban boleros" o sea porque la radio chata actual sólo pasa reguetón y otras músicas de baja estofa o sea porque en el restaurante donde se trabaja utilizan música de alta calidad, lo cierto es que estamos expuestos inexorablemente a la influencia del medio ambiente, para mal o para bien (suele ser para mal creo).

Lo importante es desarrollar cierta actitud de apertura para ir descubriendo cada vez más formas musicales para enriquecer nuestro espectro: me es desagradable por ejemplo ver a la jovencita que todo el santo día no hace más que poner su seudomúsica monotemática que sólo habla del fulano que la tira a la fulana contra la pared. O es espantoso escuchar esas radios del montón que sólo pasan temas de los grupitos de chicas-bellas-y-rebellas que hablan de hombres que son una porquería. O escuchar en esas seudopeñas música (que llaman criolla) que sólo son festejos manidos y remanidos (´Jai jai jipi jipi jai').

¿Pero cómo salir del enclaustramiento musical? Eran los años ochentas, años de post-disco y años de maestra-vida-camará y estaba de visita en casa de unos familiares un domingo. Llegada cierta hora en la radio comenzó un programa llamado "Jazz Contempo" en la fenecida Radio América. Un cierto tipo de música diferente me llamó la atención: los acordes de jazz-rock alertaron mi cerebro. Fue el punto inicial para una exploración del género que pasó a ser algo de lo que sería parte de mi consumo. Pat Metheny haria su aparición en mi variedad musical gustativa. Más o menos por ahí escucharía algo de Spyro Gyra (grupo que ha sido denostado por los supuestos expertos críticos por 'fácil') que tenía ciertos coqueteos latinos. Pero lo latino se haría protagonista en el jazz latino, en músicos como Poncho Sánchez y el inmortal Tito Puente (con su Latin Jazz Ensemble).


Hugo Ábele tenía un programa en Radio América. En este programa no sólo presentaba música salsa, sino también corrientes musicales conexas como jazz latino, nueva trova y bolero. En programas como este Luis "Perico" Ortiz sería protagonista con la cortina musical y el nombre del programa: "Sonido Latino". Tan importante es este músico de escuela que la Orquesta de la Luz dice en una de sus canciones: "El trompetista comenzó a tocar música latina, porque le gustaba el señor Perico". En los programas radiales de música la orquesta japonesa alternaría con grupos vanguardistas como La Sonora Ponceña y con cantantes inmortales como Celia Cruz.

Celia Cruz hizo una vez un dúo con David Byrne, que fue líder de una banda histórica llamada Talking Heads. El tema llamado "Loco de amor" lo escuché nada menos que en Radio Doble 9, la radio rock de Lima. Esta radio se especializa en pasar diversos géneros del rock (es quizá la última radio correcta de Lima). En esta misma ciudad, en el año 1981 apareció una radio, llamada Super FM, dedicada a la difusión de la corriente rock vanguardista de esa época llamada new wave, donde aparte de Talking Heads estaban grupos como The Cars, The Clash, INXS, Berlin, A Flock of Seagulls, The Police, The Cure y muchos otros.

Se dice que en el Perú Miki Gonzales al principio tuvo un estilo rockero new wave a lo The Cure, evolucionando a lo afroperuano después, con sus investigaciones en El Carmen. De su época afrorrockística recordamos por ejemplo "Lola": 'Por marihuanero al negro lo encerraron'.

Eva Ayllón ha cantado música negra y música criolla en general. Un día en el que estaba probando la conexión de la computadora al equipo de musica sintonicé a través de Internet la alemana Radio Berlín. En el programa que se estaba emitiendo, de música del mundo, grande sería mi sorpresa al escuchar "Cardó o ceniza" interpretado por la Eva de ébano.

En 2008 Eva Ayllón junto a Bartola participó en el musical denominado "La magia del ritmo" dirigido por Victoria Santa Cruz. En dúo interpretan "Las lavanderas". En los créditos encuentro que la producción ejecutiva corre a cuenta de Mabela Martínez (la misma que co-conducía el programa de radio "Estéreo Jazz" en los ochentas y que ahora es la abanderada de la "música del mundo").

En un concierto de Bartola, en el Teatro Segura, al que asistí, aparte de sus interpretaciones de valses, landós y festejos, ella nos regaló con otros géneros. Me llamó la atención que cantara "Soy muchacho provinciano", uno de las más famosas canciones de chicha, emblema nada menos que de ese mito llamado Chacalón.

A finales de los años setentas había visto en el Paseo Colón carteles con el anuncio de Chacalón y la Nueva Crema. Había escuchado desde la Clínica Internacional la tremenda bulla que generaban esas orquestas los días domingos, días de reunión de empleadas domésticas y proletarios que buscaban enamorarlas. Eran épocas en las que la chicha estaba proscrita por la sociedad limeña. Aproximadamente 30 años después, con todas las vueltas que da la vida, tengo hasta ahora el recuerdo de un viaje en combi donde la pista musical venía de un concierto en vivo de ese ícono llamado Lorenzo Palacios, más conocido como Chacalón, personaje del que se decía que cuando cantaba los cerros bajaban.


Ahora, en 2011, parece mentira, hablando de Chacalón percibo hasta cierto halo de intelectualidad. Creo que esto bien podría comentarlo Bareto, grupo clasemediero bien plantado, que lo reivindica y difunde a todo el espectro social.

Videos:

Pat Metheny: The first circle
Spyro Gyra: Shaker song / Catchin'
Poncho Sánchez: Bésame mamá
Tito Puente & Latin Jazz Ensamble: Morning
Luis "Perico" Ortiz: Sentimiento de un latino
Orquesta de la Luz: Salsa caliente del Japón
Celia Cruz & David Byrne: Loco de amor
Miki Gonzales: Lola
Eva Ayllón: Cardó o ceniza
Eva Ayllón & Bartola: Las lavanderas
Chacalón & la Nueva Crema: Muchacho provinciano
Bareto: Muchacho provinciano