lunes, agosto 04, 2008

Etnias

En este país el tema del racismo lleva siglos, desde el choque de las culturas hispana y andina. Se ha avanzado pero falta mucho Quispe para llegar. El planteamiento más interesante que he escuchado hasta hoy es el que manifiesta que "lo cholo" debe actuar como cuerpo principal que articule "lo criollo" y "lo andino". Lo cholo, pues, representaría el triunfo del mestizaje en el Perú. La marcha hacia la convivencia armoniosa no está exenta de conflictos y turbulencias. Es normal. Pero hay que avanzar. El tradicional aplastamiento de lo provinciano por la asfixiante Lima debe ceder a la descentralización plena. Y los espacios de poder deben ser conquistados -sin permiso- por los habitantes de las mayorías del país -pero sin complejos-.

Por el lado de "los cholos" y sus "defensores" (a veces cínicos que aprovechan la luz de los reflectores) hay muchas veces resentimientos encubiertos justificados con el cuento de la "discriminación". Acá pongo tres ejemplos a considerar: 1) Madeinusa. En esta película la protagonista (de rasgos mestizos) asume un papel de maldad siendo la directora representante del criollismo costeño. Vean los comentarios al respecto. Muchas personas acusan a la producción de "racista", todo porque la maldad es ejercida por una habitante del Ande siendo la víctima un citadino. ¿No es pecar de sobreprotector impedir que una andina sea "la mala"? Lean los comentarios en http://www.cinencuentro.com/madeinusa/all-comments/#comments.

2) El caso de la animadora mestiza y el gerente blanco. Muchas personas que se solidarizaban con la chica lo hacían apelando a que "era discriminada por ser chola". Cuando lo sustancial era que se hablaba de ella por el mal gusto de exponer sus intimidades en público.

3) El caso de la bailarina calata sobre la bandera. Acá alguno que otro mencionó que se criticaba a la chica porque era "chola". Es decir desviaban la discusión hacia un tema no contemplado por el bendito complejo de la choledad. Yo he manifestado que no critico que haya un caballo y una bandera. Critico más bien la huachafería de montar una cortina de humo acusando a la mujer subida de peso. Pero también critico el gusto barato del montaje fotográfico, sin que esto merezca una acusación formal ni nada por el estilo (como lo pidió nuestro calzonudo ministro de defensa que se interesa más en denuncias adefesieras que en la capacidad bélica).

Ahora veamos el otro lado. Ejemplos: 1) La ridícula protesta de una tienda que le dio "sin saber" los ternos a un grupo de música que posó en una revista frívola. La representante arguyó que sus "clientes" se quejaron de ver las prendas en gente que les bajaba de categoría. Realmente huachafería de antología. Acá estuvo muy bien la protesta que una ONG organizó para volver a la realidad a la gente pasada de moda.

2) La persecusión en Larcomar a muchachos deportistas acusados de robo. El show involucró a la policía y al alcalde. Programas como el de Beto Ortiz se hicieron presentes para desbaratar la comedia negra.

3) La medieval y asolapadísima discriminación en discotecas a personas de rasgos andinos (aunque parece que ha bajado de intensidad). Aquí es cómico ver que muchos clientes cómplices de discriminación bailan actualmente chicha pero se hacen los locos al ver a los clientes discriminados o tal vez si son dueños de los locales impiden el acceso a los de tez prohibida.

Esto sólo es el comienzo para seguir hablando del asunto. Ya viene por ejemplo Rafo León y su obsesiva fijación por las Chinas Tudela y Pepes del Salto del siglo veintiuno.

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