Antes de exponer mis dudas por la pena de cárcel impuesta a la Medina debo indicar que yo opino que su programa es negativo, prescindible, banal, estiercolero y muchos otros adjetivos análogos que podamos encontrar. Antes de ir al grano, la Medina me parece una mujer con muchos complejos, con muchas envidias irresueltas, con mucha infelicidad lacerante. Antes de ir al centro del debate debo decir que me parece muy chabacana la manifestación que hace cierta chusma contra Paolo Guerrero (como si él tuviera la responsabilidad por la entrada de la Medina al penal). Antes de ir al tema en sí me parecen penosas las razones de la gente "que ve su programa y le gusta" para calificar de injusta su encarcelación: dicen que su programa se ve, gusta y muestra lo que debe mostrar ("por eso no es justo que nos dejen sin programa a sus televidentes"). PERO TODO ESTO NO ES EL TEMA.
El hecho central es que, aún considerando que Paolo tenga razón, aplicar una pena efectiva por difamación parece excesivo (aquí entran las sospechas extendidas de "cortina de humo"). Según indican abogados y periodistas (cito a Rosa María y a Enrique Zileri) este tema debería ir más bien a un tema de compensación económica, antes que a uno de responsabilidad penal, donde no hay precedente en el país, por lo menos en los últimos 30 años.
Y lo peligroso más bien es que con este caso se establecería un peligroso precedente para poder acusar a alguien incómodo mandándolo a la cárcel: en concreto, un periodista "chinchoso" podría ser enviado a la cárcel por un gobierno (central, regional, municipal) ó por alguna autoridad individual para que "deje de fastidiar". He aquí la alarma que tiene que ponernos en alarma.
En conclusión, el tema no tiene precedente pero puede sentar precedente (¿no podríamos imaginar al Apra o a la Nomedalagana Alcorta buscándole una acusación ad hoc a Rospigliosi ó a Rosa María Palacios?).
jueves, octubre 16, 2008
martes, octubre 14, 2008
El expediente Yehude Simon
El presidente del congreso Velásquez Quesquén dijo que las culpas que pagó Yehude Simon lo han dejado libre para su accionar político. Lo mismo ha declarado Humala: lo que sucedió ya fue pagado, no se le puede perseguir indefinidamente por sus errores pasados. Cecilia Blume le ha deseado éxitos por su nueva labor ministerial, hablando de su habilidad política. Hasta el filofujimorista Kouri ha dicho "que tire la primera piedra quien esté libre de pecados".
Pero aparece un impresentable congresista de la secta fujimorista mostrando documentos cuando la policía acusaba a Simon por sus supuestos actos de apología de terrorismo. Por supuesto que cuando le preguntan por qué no hizo su show cuando Simon fue elegido presidente regional no supo/no respondió. Como sabemos este tipo de seudopolíticos viven de la política sucia. Recordemos que hace un tiempo este mismo tipo habló de "supuestos hijos" de Monseñor Bambarén en Chimbote, todo porque el religioso habló verdades sobre su amo japonés.

Teniendo como norte la liberación de su amo, este pobre ciudadano no escatima esfuerzos para buscar propaganda para su grupo ninguneado por la intelectualidad peruana (aunque Pablo Macera y Martha Hildebrandt resbalaran por ahí). Parece que con la expectativa que se ha generado en torno al nuevo gabinete el grupo éste ha quedado descolocado.
Pero qué pretende este congresista al acusar a Simon. La ley lo indultó (por cierto con un expediente elaborado en la época del gobierno del japonés). ¿Debería ser condenado otra vez? ¿Le desespera que el caballito de batalla del fujimontesinismo -la lucha contra el terrorismo- sea bien ejecutado por este gabinete? ¿Siente que se quedan sin piso para negociar la liberación de Fujimori?
Respecto a las mentiras con las que los fujimoristas han insistido, García Sayán, ex ministro de justicia, escribe que durante la limpieza anticorrupción hubo una implacable campaña que difundió la infamia de liberación de centenares de terroristas.
Pero aparece un impresentable congresista de la secta fujimorista mostrando documentos cuando la policía acusaba a Simon por sus supuestos actos de apología de terrorismo. Por supuesto que cuando le preguntan por qué no hizo su show cuando Simon fue elegido presidente regional no supo/no respondió. Como sabemos este tipo de seudopolíticos viven de la política sucia. Recordemos que hace un tiempo este mismo tipo habló de "supuestos hijos" de Monseñor Bambarén en Chimbote, todo porque el religioso habló verdades sobre su amo japonés.

Teniendo como norte la liberación de su amo, este pobre ciudadano no escatima esfuerzos para buscar propaganda para su grupo ninguneado por la intelectualidad peruana (aunque Pablo Macera y Martha Hildebrandt resbalaran por ahí). Parece que con la expectativa que se ha generado en torno al nuevo gabinete el grupo éste ha quedado descolocado.
Pero qué pretende este congresista al acusar a Simon. La ley lo indultó (por cierto con un expediente elaborado en la época del gobierno del japonés). ¿Debería ser condenado otra vez? ¿Le desespera que el caballito de batalla del fujimontesinismo -la lucha contra el terrorismo- sea bien ejecutado por este gabinete? ¿Siente que se quedan sin piso para negociar la liberación de Fujimori?
Respecto a las mentiras con las que los fujimoristas han insistido, García Sayán, ex ministro de justicia, escribe que durante la limpieza anticorrupción hubo una implacable campaña que difundió la infamia de liberación de centenares de terroristas.
miércoles, octubre 08, 2008
Petrogate
Tras los primeros audios facilitados por Fernando Rospigliosi han ido apareciendo otros cada vez más picantes, por lo que no se puede aún hacer un "análisis de daños" y no se puede determinar aún hasta dónde llegará el asunto. Por lo pronto la oposición cogió de inmediato la iniciativa y presiona sin piedad al régimen aprista. El diario La Primera titula su editorial "¡Paren de robar!" y éste termina con la frase 'El Apra es hoy la casa de la corrupción'. Mientras tanto la oposición parlamentaria quiere forzar la salida del gabinete con una censura.
Conforme se va desmadejando el escándalo van apareciendo más conexiones. Nada menos que el ministro de salud aparece en escena. Utero de Marita termina diciendo 'Agárrense, porque según los rumores, esto es solo el inicio para Garrido Lecca'.
Por el lado del gobierno, aparte de García que muestra su histrionismo rutinario, ha salido a declarar el prescindible ministro de defensa lo siguiente: el caso "no debería arrastrar a todo un Gabinete que hace una tarea muy encomiable y patriótica". No debería arrastrar a ministros como Brack pero el susodicho hace tiempo que debió irse a su casa y dejar de hacer el ridículo.
Y como era fácil de imaginarse el jefe de la CONFIEP ha salido a decir que no se haga mucho escándalo. “Que el gabinete sea removido es algo que no tiene ningún sentido. No se puede meter a todos en un mismo saco y hacerlos responsables de un sólo hecho, no me parece”, manifestó en el programa “No Hay Derecho”. Estos no cambian parece. Recuerdo que en la época del epílogo del fujimorismo querían que el japonés hiciera la transición. Con esta forma de proceder ¿alguna vez tendrán el respeto de la ciudadanía?
La bomba le ha reventado al régimen certeramente quebrando su soberbia y haciendo necesario el relevo de Del Castillo, que al margen de lo que vaya saliendo a flote, debe dejar el cargo de primer ministro: un cadáver no puede dirigir el consejo de ministros.
Este es el hito principal que marcará la segunda etapa de un régimen que hasta ahora ha hecho nada. Justo el escándalo los sorprende en los momentos en los que los esfuerzos deben estar enfocados en la crisis financiera global. Al margen de seguir descubriendo a los pillos es necesario marcar un nuevo rumbo para un régimen que pareciera volver a las andadas que tuvo la primera vez.
Conforme se va desmadejando el escándalo van apareciendo más conexiones. Nada menos que el ministro de salud aparece en escena. Utero de Marita termina diciendo 'Agárrense, porque según los rumores, esto es solo el inicio para Garrido Lecca'.
Por el lado del gobierno, aparte de García que muestra su histrionismo rutinario, ha salido a declarar el prescindible ministro de defensa lo siguiente: el caso "no debería arrastrar a todo un Gabinete que hace una tarea muy encomiable y patriótica". No debería arrastrar a ministros como Brack pero el susodicho hace tiempo que debió irse a su casa y dejar de hacer el ridículo.
Y como era fácil de imaginarse el jefe de la CONFIEP ha salido a decir que no se haga mucho escándalo. “Que el gabinete sea removido es algo que no tiene ningún sentido. No se puede meter a todos en un mismo saco y hacerlos responsables de un sólo hecho, no me parece”, manifestó en el programa “No Hay Derecho”. Estos no cambian parece. Recuerdo que en la época del epílogo del fujimorismo querían que el japonés hiciera la transición. Con esta forma de proceder ¿alguna vez tendrán el respeto de la ciudadanía?
La bomba le ha reventado al régimen certeramente quebrando su soberbia y haciendo necesario el relevo de Del Castillo, que al margen de lo que vaya saliendo a flote, debe dejar el cargo de primer ministro: un cadáver no puede dirigir el consejo de ministros.
Este es el hito principal que marcará la segunda etapa de un régimen que hasta ahora ha hecho nada. Justo el escándalo los sorprende en los momentos en los que los esfuerzos deben estar enfocados en la crisis financiera global. Al margen de seguir descubriendo a los pillos es necesario marcar un nuevo rumbo para un régimen que pareciera volver a las andadas que tuvo la primera vez.
domingo, octubre 05, 2008
El neoliberalismo murió
El neoliberalismo murió y no me da pena (al contrario, si no fuera porque la situación se pone en estado de alerta sería para celebrar con un fiestón). Pero los voceros del neoliberalismo por el momento están que se hacen los locos. Es particularmente cómico oirlos decir que "lo que ha colapsado no es el liberalismo" -ellos al neoliberalismo le dicen liberalismo a secas-. "Eso no era liberalismo" ahora dicen. Ese es el único argumento que les queda a menos que hagan su mea culpa. En referencia al Perú ¿de cuándo acá nuestros ayayeros del neoliberalismo han sido liberales de verdad?: sostenidamente se han autodesignado "liberales" para poder defender sus repudiadas posiciones de derecha. Pero por supuesto, el pensamiento político los bautizado adecuadamente como "neoliberales", término que no les gusta para nada.Las reflexiones intelectuales se multiplican por doquier acerca del tema. Pero es de sumo interés escuchar o leer a Mario Vargas Llosa al respecto. “A los liberales, (la crisis) debe llevarnos a revisar la idea de que a menos Estado, mejor funcionamiento de la sociedad“ ha dicho. Vargas Llosa, con su honestidad a prueba de balas, deja sin piso a los fallidos barristas bravos del neoliberalismo criollo o derechismo neovulgar: qué dirán Du Bois, Boullard, Teullet, Adrianzén. (Por lo menos Du Bois ya no tiene qué decir en El Comercio, fue expectorado). A nivel global me parece que siempre es interesante escuchar la posición de Oppenheimer (no así la de Alvarito o Montaner, penosos representantes de la derecha norteamericana más rabiosa). En el país la derecha más cavernaria revienta en ira porque se acabó el festín ideológico (¿y las privatizaciones fáciles?) y ahora el péndulo se retira hacia el centro o el centro izquierda.
En la otra orilla, un artículo sumamente lúcido al respecto es el que escribe Gustavo Gorriti en la última edición de Caretas titulado Todos somos socialistas. Ahí menciona que el mejor sistema político económico en el mundo democrático ha sido el de la socialdemocracia. Este sistema ha equilibrado muy eficientemente el libre mercado con la intervención del Estado en política económica. Totalmente de acuerdo con Gorriti. Me permito mencionar solamente que hoy el mundo es diferente con respecto a 1990. Pareciera que las sociedades avanzadas como las escandinavas, alemana ó francesa tienen que hilar muy fino para los cambios necesarios. La burbuja en la que han vivido esas sociedades pareciera que hoy ya no es posible por la dura competencia que implica la irrupción de las nuevas economías mundiales.
miércoles, septiembre 10, 2008
Yo vendí caramelos
En los noventas las importaciones se abrieron en el Perú. Calculo que hacia 1991/1992 participé en una sociedad anónima que se dedicó al rubro de importaciones. La gente en el país estaba entusiasmada por la variedad muy extensa de productos que comenzaron a traerse: gaseosas, shampoos, reacondicionadores, golosinas, detergentes, papel aluminio y muchas otras cosas. Parte de lo que importó la empresa fue Lifesavers (los famosos caramelos Salvavidas, pero made in Panama) en un almacén de remates en Miami. Trajimos si mal no recuerdo 28 cajas, cada una conteniendo unas 30 cajitas, cada una conteniendo unos 20 rollitos de caramelos. Es decir cada caja tenía 600 rollitos.
Con mucha emoción recibimos el cargamento en los almacenes separados para el fin. Recuerdo que la carga llegó cuando comenzaba el verano en Lima, temporada que no es una buena época para vender caramelos ni para guardarlos (el almacén cuando llegaba la tarde era un lugar sumamente caliente).
Comenzamos los contactos con los supermercados y las tiendas grandes para colocar los famosos caramelos pero casi desde el saque nos chocamos con la competencia de los grandes: nuestros precios no eran competitivos. Así que el miedo comenzó a aparecer en la oficina: considerábamos que estábamos contra el tiempo, los caramelos comenzarían a ponerse melosos por el gran calor que soportaba Lima. El siguiente paso fue atacar las galerías semiinformales que habían en diversos puntos de la ciudad: Polvos Rosados, San Borja, Magdalena, Polvos Azules. Ahí encontramos mercado pero la condición para vender los caramelos era dejarlos al crédito. Así que así se hizo. Parece mentira pero una ciudad tan grande como Lima no podía absorber las cajas sinó con un ritmo lento y hasta penoso. Posteriomente, y al comenzar el proceso de cobranzas veríamos que esto sería más penoso aún. Los compromisos de pago de los comerciantes de las galerías solían ser muchas veces mecidas (ellos se solían comprometer con muchos proveedores sabiendo que sólo a algunos de ellos podrían pagarles según lo acordado). Habría que pasar por tanto innumerables veces por cada puesto para hacer acto de presencia (y si había suerte cobrar alguito). ¿Cuántas veces me habrá tocado echar iras por el incumplimiento de los comerciantes? Algunas veces inclusive la cólera nos afectaba a mi enamorada de entonces y a mi (porque ella a veces "les quería decir su vida").
Luego de algunas semanas para apurar el proceso publicamos un aviso en el periódico ofreciendo los caramelos. El día del aviso o al día siguiente recibimos la llamada de una persona interesada. Dado que no llegó en el horario de oficina dejamos encargado el tema al vigilante del almacén (nosotros nos íbamos a jugar a la playa de Miraflores dos días a la semana). Al regreso a la oficina supimos de "la suerte" de haberse vendido tres cajas. El único problema es que el cliente había pagado con un cheque. A la mañana siguiente tuvimos "la suerte" de descubrir que ese número de cheque estaba anulado: nos estafaron. Luego de unos días tuvimos otro cliente -este sí verdadero- que se llevó algunas cajas más.
Sin embargo, aún quedaban varias cajas en el almacén y el tiempo veraniego apremiaba. Se tomó la decisión entonces de vender las "cajitas", una por una. Así que en esa época, con tal de no perder los caramelos me vi obligado a ofrecer las cajitas de 20 rollos hasta a los ambulantes de Jesús María (¿a S/.3.00?). Como estábamos contra el tiempo necesitábamos de compradores donde sea.
Finalmente nos pudimos deshacer de las golosinas, aún cuando perdimos algo por la estafa y el remate final. Pero quedamos con la satisfacción de haber pasado por experiencias que jamás pensamos vivir, en una extraña mezcla de formalidad con informalidad, como tanto pasa aún en el país lamentablemente.
Con mucha emoción recibimos el cargamento en los almacenes separados para el fin. Recuerdo que la carga llegó cuando comenzaba el verano en Lima, temporada que no es una buena época para vender caramelos ni para guardarlos (el almacén cuando llegaba la tarde era un lugar sumamente caliente).
Comenzamos los contactos con los supermercados y las tiendas grandes para colocar los famosos caramelos pero casi desde el saque nos chocamos con la competencia de los grandes: nuestros precios no eran competitivos. Así que el miedo comenzó a aparecer en la oficina: considerábamos que estábamos contra el tiempo, los caramelos comenzarían a ponerse melosos por el gran calor que soportaba Lima. El siguiente paso fue atacar las galerías semiinformales que habían en diversos puntos de la ciudad: Polvos Rosados, San Borja, Magdalena, Polvos Azules. Ahí encontramos mercado pero la condición para vender los caramelos era dejarlos al crédito. Así que así se hizo. Parece mentira pero una ciudad tan grande como Lima no podía absorber las cajas sinó con un ritmo lento y hasta penoso. Posteriomente, y al comenzar el proceso de cobranzas veríamos que esto sería más penoso aún. Los compromisos de pago de los comerciantes de las galerías solían ser muchas veces mecidas (ellos se solían comprometer con muchos proveedores sabiendo que sólo a algunos de ellos podrían pagarles según lo acordado). Habría que pasar por tanto innumerables veces por cada puesto para hacer acto de presencia (y si había suerte cobrar alguito). ¿Cuántas veces me habrá tocado echar iras por el incumplimiento de los comerciantes? Algunas veces inclusive la cólera nos afectaba a mi enamorada de entonces y a mi (porque ella a veces "les quería decir su vida").Luego de algunas semanas para apurar el proceso publicamos un aviso en el periódico ofreciendo los caramelos. El día del aviso o al día siguiente recibimos la llamada de una persona interesada. Dado que no llegó en el horario de oficina dejamos encargado el tema al vigilante del almacén (nosotros nos íbamos a jugar a la playa de Miraflores dos días a la semana). Al regreso a la oficina supimos de "la suerte" de haberse vendido tres cajas. El único problema es que el cliente había pagado con un cheque. A la mañana siguiente tuvimos "la suerte" de descubrir que ese número de cheque estaba anulado: nos estafaron. Luego de unos días tuvimos otro cliente -este sí verdadero- que se llevó algunas cajas más.
Sin embargo, aún quedaban varias cajas en el almacén y el tiempo veraniego apremiaba. Se tomó la decisión entonces de vender las "cajitas", una por una. Así que en esa época, con tal de no perder los caramelos me vi obligado a ofrecer las cajitas de 20 rollos hasta a los ambulantes de Jesús María (¿a S/.3.00?). Como estábamos contra el tiempo necesitábamos de compradores donde sea.
Finalmente nos pudimos deshacer de las golosinas, aún cuando perdimos algo por la estafa y el remate final. Pero quedamos con la satisfacción de haber pasado por experiencias que jamás pensamos vivir, en una extraña mezcla de formalidad con informalidad, como tanto pasa aún en el país lamentablemente.
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